En la primera se puede ver como los trabajadores eran explotados para beneficios de los terratenientes, estafados y privados de sus derechos, obligados a vivir en pésimas condiciones, hasta que de a poco comienzan a hablar de sindicatos y se revelan contra los maltratadores.
Ambientada en los fines del siglo XIX y las primeras tres o cuatro décadas del siglo XX.
Los traidores nos muestra la historia de un dirigente sindical, corrompido por el poder, y muestra justamente como traiciona a los trabajadores a los que debería defender. La historia se desarrolla desde fines de la década del 50 hasta 1973 aproximadamente.
Lamentablemente, tantos años después, podríamos pensar que ambas películas hablan del presente: en muchos lugares de la Argentina suceden abusos laborales tan crudos como se ven en la primer película, no ha quedado en el pasado (tiene una de nosotras un pariente que lo sufrió en una provincia hace unos pocos años). A su vez, como en todas las ocupaciones, hay sindicalistas que cuando acceden a ciertos lugares sociales se olvidan para que y por quienes estaban ahí; tirando por la borda años de luchas y conquistas; de nuestra parte, consideramos a los sindicatos como una herramienta fundamental para lograr y defender los derechos de los trabajadores. Esos derechos no son permanentes, sino que debemos protegerlos día a día, para que no nos sean arrebatados, como así también conseguir mejoras en los aspectos necesarios. Es importante discutir y fiscalizar hacia donde debe dirigirse el sindicato, según los intereses y necesidades de todos los docentes.
Así como le damos poder a alguien debemos controlar su accionar, ser parte de lo que pasa es fundamental.
Si bien los trabajadores pueden ser en general manipulables, también, la clase trabajadora posee el potencial de la lucha y la rebelión.
Como estuvimos hablando y debatiendo en clases anteriores sabemos que en el sistema educativo, el neoliberalismo no solo no contempla mejoras para las condiciones laborales de los docentes, sino que también los considera la variable de los fracasos en los aprendizajes, y una de las variables de ajuste. Es por eso importante que seamos participes de las resistencias y luchas que podamos plantear ante estos atropellos.
Los docentes nucleados en sindicatos vienen litigando hace años con el Estado y sus funcionarios políticos y administrativos, en el marco de sociedades y economías en crisis, y con sistemas educativos debilitados posiblemente como efecto de los nefastos procesos de globalización neoliberal.
"El peor de los enemigos no es el Estado, sino la apatía e ignorancia de los indiferentes....", Ernesto "Che" Guevara.