Trabajamos con respecto al tema de los pobres, marginales
y excluidos, y las diferentes teorías económico- sociales o modelos de pensamientos al respecto.
Según la teoría de Adam Smith, considerado Padre del
Liberalismo, una economía desarrollada ayuda también al bienestar de las clases
más bajas, ya que mejora la clase trabajadora. A la vez, considera importante
el deseo de mejorar, la iniciativa privada y la libertad individual, por lo que
el pobre tiene “la culpa” de serlo. Para él la economía debía ser de libre
competencia. Si bien este pensamiento puede ser considerado muy duro, la teoría es más drástica hoy, los modelos liberales, llamados neoliberales,
se basan en el libre ejercicio del interés individual por encima del institucional,
hay egoísmo más que solidaridad, es un capitalismo en el sentido más salvaje de su funcionamiento.
Marx, en el lado opuesto de este pensamiento decía que a la
gran acumulación de capital, se corresponde una acumulación igual de miseria. Esto
lleva a la esclavitud, la ignorancia, el embrutecimiento y la degradación
moral. La pobreza no es algo natural, sino creado por la sociedad. A su vez para él, el capitalismo enfrenta a trabajadores contra pobres, como decimos usualmente, “pobres
contra pobres”, consideramos en la Argentina de hoy, una situación muy vigente. Al responsabilizar al sistema por la pobreza, no considera que pueda haber políticas públicas que sean útiles.
En una mirada intermedia hallamos la teoría Keynesiana,
actualmente populismo. Para Keynes, era necesaria la asistencia estatal en la
distribución de recursos para buscar la equidad social. La necesidad de empleo
pleno debía estar garantizada por el Estado, para esta teoría el Estado debe
intervenir asegurando el interés privado, sin abandonar lo público.
En la Argentina, debido a las políticas liberales hay cada día más personas viviendo en condiciones de exclusión, muchos obreros que han quedado sin trabajo, van desmejorando su situación, al pasar el tiempo sin posibilidades de recuperar un trabajo estable, realizan changas, se asientan en villas, en barrios marginados, alejando cada vez más la posibilidad de recuperar su anterior posición de asalariado, esto lo vemos a diario en la mendicidad de niños, adultos y ancianos por igual, que buscan recibir algún tipo de asistencia estatal, los tan nombrados y criticados por ciertos sectores, los "planes sociales".
Personalmente consideramos que las tres teorías que comentamos conviven en la sociedad, inclusive conviven dentro de cada persona que se inclina hacia una u otra dependiendo su situación personal. Asimismo, creemos necesaria la asistencia social, a partir de instituciones estatales, pero la inclusión no debería quedar en el mero discurso, ya que las políticas económicas llevadas actualmente a cabo por el gobierno, no se condicen con las falsas promesas de mejoras para las familias argentinas, sino todo lo contrario, los beneficiados son los ricos, cada día más ricos.
Justamente, el término "inclusión", que suele molestar a mucha gente, es mal interpretado como regalo de algo, cuando debería ser una inversión del Estado en su pueblo que lo compone; un excluido que vuelve a la escuela y se siente nuevamente considerado, mientras a sus padres se les da una ayuda o empleo para dar un primer paso a salir de la pobreza, nos mejora como sociedad.
Lamentablemente, creemos que aun nos falta mucho para que algunos sectores dejen de pensar si los pobres merecen o no la ayuda, y para que algunos políticos dejen de considerarlo con fines estadísticos en época de elecciones.
En la Argentina, debido a las políticas liberales hay cada día más personas viviendo en condiciones de exclusión, muchos obreros que han quedado sin trabajo, van desmejorando su situación, al pasar el tiempo sin posibilidades de recuperar un trabajo estable, realizan changas, se asientan en villas, en barrios marginados, alejando cada vez más la posibilidad de recuperar su anterior posición de asalariado, esto lo vemos a diario en la mendicidad de niños, adultos y ancianos por igual, que buscan recibir algún tipo de asistencia estatal, los tan nombrados y criticados por ciertos sectores, los "planes sociales".
Personalmente consideramos que las tres teorías que comentamos conviven en la sociedad, inclusive conviven dentro de cada persona que se inclina hacia una u otra dependiendo su situación personal. Asimismo, creemos necesaria la asistencia social, a partir de instituciones estatales, pero la inclusión no debería quedar en el mero discurso, ya que las políticas económicas llevadas actualmente a cabo por el gobierno, no se condicen con las falsas promesas de mejoras para las familias argentinas, sino todo lo contrario, los beneficiados son los ricos, cada día más ricos.
Justamente, el término "inclusión", que suele molestar a mucha gente, es mal interpretado como regalo de algo, cuando debería ser una inversión del Estado en su pueblo que lo compone; un excluido que vuelve a la escuela y se siente nuevamente considerado, mientras a sus padres se les da una ayuda o empleo para dar un primer paso a salir de la pobreza, nos mejora como sociedad.
Lamentablemente, creemos que aun nos falta mucho para que algunos sectores dejen de pensar si los pobres merecen o no la ayuda, y para que algunos políticos dejen de considerarlo con fines estadísticos en época de elecciones.
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