El eje de la clase fue Hegemonía, concepto sobre el cual no reflexionamos a menos que nos inviten a hacerlo en determinado ámbito, pero diariamente realizamos acciones en función de este conjunto de prácticas y expectativas, significados y valores que saturan y conducen nuestras mentes, a través de los cuales miramos al hombre y el mundo; son aquellas las ideas que están instaladas como naturales o lógicas y dominan la vida diaria de una sociedad.
La hegemonía se perpetua a través de nuestras
prácticas reconfirmantes de la situación, se nos muestra el mundo de tal manera
que creemos que entonces esta visión que nos dieron del mundo, donde sos el único
responsable de tu situación, de la meritocracia, es real y el único análisis
posible es si nos esforzamos o no por
alcanzar el objetivo; por esto tiene más que ver con un consentimiento social que con una imposición. Michel Apple menciona dos categorías a través de las
cuales nos conducen a ver el mundo: el individuo, como si fuese sólo y pudiese
realizar su vida diaria así, alejado del sentido de comunidad, y la
ciencia, con sus procedimientos para
medir al veracidad de lo que se dice. Es fundamental que podamos abordar la sociedad desde una
perspectiva relacional, como ya hablamos en la entrada anterior. Estamos
acostumbrados a ver las cosas de manera individual, abstracta, podríamos
acostumbrarnos a ver "más allá", tomando responsabilidad ante los
demás.
Las escuelas reproducen estas
formas de conciencia que permiten el control social, sin que los grupos
dominantes tengan necesidad de recurrir a mecanismos manifiestos o violentos de
dominación, no es neutral, sino que los símbolos y recursos que selecciona
(currículos), son los requeridos por la sociedad estratificada en que se halla
inserta.
Asimismo, en la docencia se manifiestan prácticas
hegemónicas, por ejemplo en el curriculum oculto, aquello que mostramos cuando
enseñamos (disposición del aula, como circulamos la palabra, prioridades de
temas a admitir en la clase).
Si bien la hegemonía es superior a la ideología, ya
que la segunda, sí, es explícita en la búsqueda de cohesión grupal, estamos actualmente
ante una ideología liberal educativa que se basa en que la “Educación crea y
sostiene el cambio social”, a través de la educación se da el progreso
económico y se superan las desigualdades
Como docentes
debemos tomar conciencia de nuestro compromiso ideológico en el trabajo, ya que
todo aquello que forma parte de mi ideología me acompaña cuando ingreso a la
institución esto nos lleva a analizar nuestro posicionamiento docente, si
seremos docentes acomodaticios, hegemónicos, críticos o críticos
transformadores.
Creemos necesario que el docente
tome una posición que favorezca la justicia económica y social. E l
educador a partir de situarse en una posición crítica, podría preguntarse de
donde procede el conocimiento, a quien pertenece y sobre todo quien se
beneficia con él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario